Feliz 16 puntos en avance de Joventut a semifinales

No fue en la Copa. Tampoco en la Eurocup. Sí en la Liga Endesa. El Joventut ahuyentó los fantasmas de los precedentes en partidos decisivos este curso, firmando una actuación asombrosa y logrando el billete para las semifinales domésticas 14 años después.

Los verdinegros arrollaron al Lenovo Tenerife de principio a fin, sometiendo a los tinerfeños con un severo correctivo 81-58. Ante Tomic, con 17 puntos, fue el máximo anotador local, acompañado de Parra (14), Vives (16) y Feliz (16).

El Joventut solo ha perdido 5 partidos en su pista esta temporada. En el tercer encuentro, y definitivo, de la serie ante Lenovo Tenerife demostró el por qué. Los verdinegros fueron un ciclón. Acompañados de un envalentonado Olímpic, los de Carles Duran doblegaron a un Tenerife errático, incapaz de igualar el nivel físico y de energía local.

El 7-0 inicial fue el preludio de una tormenta tropical en pleno Mediterráneo. En cinco puntos se quedó el conjunto aurinegro tras los primeros 10 minutos (13-5), y eso que los de Vidorreta conseguían encontrar tiros liberados. Los escupía todos el aro, mientras Chima Moneke dejaba entrever en Twitter que los aros de Badalona eran muy duros. Se sumaba a la teoría de la conspiración Vidorreta en un tiempo muerto.

Mientras, la diferencia seguía aumentando. Un triple de Andrés Feliz, quizás la gran revelación de la temporada ACB -jugaba en la LEB Plata el curso anterior-, catapultaba a la Penya hasta el +17 (28-11, min 15), máxima diferencia antes del descanso, junto al 34-17 con un mate portentoso de Joel Parra tras cortar por línea de fondo. Feliz puso la rúbrica a la primera mitad con una acción de fuerza hacia canasta (38-22). Tenerife se fue a vestuarios con un 4 de 20 en triples.

El dominicano volvió del entreacto con la misma energía, firmando un 2+1 de pundonor. Previamente, Shermadini había cometido una falta en ataque. El georgiano se vio superado por Tomic. Un 3+1 de Salin fue el único conato de reacción aurinegra (47-33, min 25). Nada más lejos de la realidad. Respondió Willis en la siguiente posesión con un triple frontal (50-33). Y la diferencia aumentaría hasta el +22 con una cesta de Busquets (60-38). Jaque mate.

El último cuarto no tuvo historia. Un triple de Vives sobre al bocina puso un 72-47 definitivo, ante el delirio de un público que festejó el pase a semifinales 14 años después. Ahora espera el Barça. Menuda serie.

EFE.

error: Contenido Protegido ante Copia !!