Townes 25 puntos en derrota de Oviedo ante Coruña

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Marques Townes

OVIEDO. El Leyma Coruña volvió a demostrar que también sabe ganar cuando el partido se tuerce y las sensaciones no acompañan. En el Palacio de los Deportes de Oviedo —escenario distinto, dificultad intacta— el líder sacó adelante un encuentro áspero ante el Alimerka Oviedo Baloncesto, imponiéndose por 84-89 tras cuarenta minutos de tensión constante, desacierto exterior y respuestas puntuales en los momentos críticos.

Desde el inicio quedó claro que no habría tregua. El Oviedo decidió jugarle al Leyma con su propio guion: ritmo alto, transición rápida y amenaza permanente desde el perímetro. Guillem Jou inauguró el marcador desde el triple, aunque ese acierto fue una excepción en una primera parte muy complicada para los tiradores coruñeses. Hermanson respondió de inmediato y los locales encontraron continuidad cerca del aro, mientras el partido se convertía en un intercambio de golpes sin dominador claro. El pulso individual entre Parham y Caio Pacheco sostuvo el ritmo ofensivo hasta el cierre del primer cuarto, que cayó del lado asturiano (26-24).

El segundo periodo exigió otro tipo de soluciones. Con el triple negado, el Leyma apostó por el trabajo invisible: palmear, robar y correr. Aun así, Hermanson volvió a castigar desde fuera y el margen seguía siendo mínimo. Pacheco mantuvo el timón con personalidad y Paul Jorgensen, pese a algún error puntual, se sumó al mando ofensivo para devolver la ventaja visitante (29-30). Un tiempo muerto de Javi Rodríguez reordenó al Oviedo, que supo explotar el desacierto de Dídac Cuevas tanto en el perímetro como desde la línea de tiros libres. Un tapón sobre Jorgensen en la última acción del cuarto permitió a los locales marcharse al descanso con mínima renta (43-42).

El descanso no cambió el problema de fondo. El Leyma arrastraba un dos de doce en triples y tuvo que aprender a convivir con esa limitación. El Oviedo, en cambio, encontró continuidad exterior con Lobaco y un Townes especialmente inspirado, que llegó a poner al líder contra las cuerdas (56-48). El partido amenazaba con escaparse, pero ahí apareció la respuesta emocional y competitiva de los coruñeses.

La reacción llegó desde dentro. Ilimane Diop se hizo fuerte cerca del aro, sumando en ataque y multiplicándose en defensa, mientras Joe Cremo aportaba el punto de templanza necesario. Un triple y una bandeja del neoyorquino devolvieron la ventaja al Leyma (60-61) en un tramo cargado de nervios. El cuarto terminó con suspense: tapón de Thiam, revisión prolongada y cuatro décimas añadidas que acabaron en falta y técnica para el empate (61-61).

El desenlace no fue apto para cardíacos. Paradójicamente, el partido se resolvió desde donde más había dolido durante la tarde. Jacobo Díaz, el tirador más fiable de la competición, abrió el último acto con un triple liberador. Cremo recogió el testigo con dos acciones de enorme calidad para estirar la renta hasta el 70-78, justo cuando el partido amenazaba con volver a romperse.

El Oviedo no bajó los brazos. Un triple de Duscak y el recurso al bonus mantuvieron la incertidumbre, pero ni siquiera desde la línea de tiros libres logró quebrar la resistencia visitante. En ese contexto, Pacheco asumió la responsabilidad definitiva, gestionando cada posesión con sangre fría y asegurando un triunfo que exigió mucho más que talento.

El 84-89 final certificó una victoria tan sufrida como valiosa para un Leyma que supo sobrevivir a su peor tarde exterior y reafirmar su condición de líder. En una pista exigente y en un día gris, el resultado volvió a teñirse de naranja.

Marques Townes, brilló en la derrota con 25 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias.

AP.

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